Placas solares térmicas o fotovoltaicas: ¿Cuál elegir?

Placas solares térmicas o fotovoltaicas

Es una de las confusiones más habituales que nos encontramos cuando alguien se plantea aprovechar el sol en su casa: «quiero poner placas solares… pero no sé cuáles». Y es normal, porque bajo ese mismo nombre conviven dos tecnologías que se parecen por fuera pero hacen cosas completamente distintas. Por un lado están las placas solares térmicas, que sirven para calentar agua, y por otro las fotovoltaicas, que generan electricidad. Confundirlas puede llevarte a instalar algo que no era lo que necesitabas. Así que, después de más de 40 años dedicados al calor y al agua caliente de las casas de la comarca, vamos a aclararte de una vez la diferencia y a ayudarte a saber cuál te conviene de verdad.

Por qué se confunden las placas solares térmicas y fotovoltaicas

La razón es sencilla: las dos se instalan en el tejado, las dos son paneles rectangulares que miran al sol y las dos aprovechan su energía de forma gratuita y limpia. A simple vista, para quien no está metido en el tema, parecen lo mismo. Pero ahí acaban los parecidos, porque lo que hacen con esa energía del sol es justo lo que las diferencia. Una la convierte en calor y la otra en electricidad, y esa distinción lo cambia todo a la hora de decidir. Vamos a verlas por separado.

¿Qué son las placas solares térmicas?

Estas placas, también llamadas captadores o colectores solares, aprovechan el calor del sol para calentar agua. Por dentro llevan un circuito por el que circula un líquido que se calienta con la radiación solar y transmite ese calor al agua de tu casa, que se almacena en un depósito acumulador listo para cuando la necesites.

Su uso principal, y donde más se nota el ahorro, es el agua caliente sanitaria: la ducha, los grifos, la cocina. De hecho, si buscas placas solares para agua caliente, esto es exactamente lo que necesitas. Además, en muchas viviendas sirven también como apoyo a la calefacción, aligerando el trabajo de la caldera y reduciendo el consumo de gas, gasóleo o electricidad que gastarías en calentar toda esa agua. Se integran con tu caldera formando un buen equipo: el sol hace la mayor parte del trabajo cuando luce, y la caldera completa lo que falte en los días más nublados o fríos. Para una zona como El Bierzo, donde el agua caliente se usa a diario todo el año, es una forma muy eficiente de recortar la factura.

Qué son las placas solares fotovoltaicas

Las fotovoltaicas juegan en otra liga distinta: no calientan nada, generan electricidad. Sus paneles, formados por células de silicio, transforman la luz del sol directamente en energía eléctrica, la misma que usas para el frigorífico, las luces, la televisión o cualquier enchufe de casa. Es lo que se conoce como autoconsumo: produces tu propia electricidad y reduces lo que le compras a la compañía, e incluso puedes verter a la red el excedente que no gastes.

Dicho de otro modo, las fotovoltaicas atacan la factura de la luz, mientras que las térmicas atacan el gasto de calentar agua. No son rivales, simplemente resuelven necesidades diferentes.

Diferencia entre placa solar térmica y fotovoltaica

Para que no te quede ninguna duda, esta es la diferencia entre placa solar térmica y fotovoltaica resumida en lo esencial:

  • Placas solares térmicas: convierten el sol en calor. Sirven para agua caliente sanitaria y apoyo a la calefacción. Trabajan de la mano de tu caldera y reducen el gasto en calentar agua.
  • Placas solares fotovoltaicas: convierten el sol en electricidad. Sirven para alimentar los aparatos eléctricos de casa. Reducen la factura de la luz y pueden verter excedentes a la red.

Con esta distinción clara, elegir se vuelve mucho más fácil, porque solo tienes que preguntarte qué gasto quieres reducir.

¿Cuál necesitas para tu casa?

La respuesta depende de dónde te aprieta más el gasto y de qué quieres conseguir. Si lo que te preocupa es la factura de la luz, con sus electrodomésticos y su consumo eléctrico, entonces tu camino son las fotovoltaicas. Pero si lo que quieres es gastar menos en calentar el agua de la ducha y los grifos, y de paso echar una mano a tu sistema de calefacción, lo que necesitas son las térmicas.

Muchas familias descubren que su mayor gasto oculto está precisamente ahí, en el agua caliente, sobre todo en casas donde se calienta con gasóleo o electricidad. En esos casos, las térmicas ofrecen un retorno muy interesante y un confort que se nota desde el primer día. Y ojo, porque no son opciones excluyentes: hay viviendas que combinan ambas tecnologías para atacar las dos facturas a la vez. Lo importante es no instalar a ciegas, sino partir de lo que de verdad consume tu casa.

¿Funcionan las placas térmicas con el frío de El Bierzo?

Es una duda muy razonable y nos la hacen a menudo: si aquí los inviernos son fríos y hay días nublados, ¿de verdad merece la pena el sol? La respuesta es que sí, y conviene explicar por qué. Estas placas no funcionan con el calor del ambiente, sino con la radiación del sol, que llega también en días fríos e incluso con el cielo parcialmente cubierto. En un lugar como el nuestro, con bastantes días despejados a lo largo del año, aprovechan muy bien esa radiación para calentar el agua.

Es cierto que en los meses de menos sol producirán algo menos, y ahí es justo donde entra tu caldera para completar lo que falte, de manera que nunca te quedes sin agua caliente. Y para las heladas, que aquí las tenemos, las instalaciones bien hechas incorporan una protección en el circuito que evita que el líquido se congele y dañe los paneles. Bien instaladas y pensadas para el clima de la zona, rinden todo el año.

Mantenimiento de las placas solares térmicas

Como con cualquier instalación que se conecta a tu sistema de agua caliente, este tipo de placas necesita una revisión periódica para seguir rindiendo al máximo y durar muchos años. No es nada complicado, pero conviene no olvidarlo: se comprueba el estado del líquido del circuito y su protección anticongelante, la presión, que no haya pérdidas y que el acumulador y las conexiones con la caldera funcionen como deben. Una instalación bien mantenida te da agua caliente del sol durante dos o tres décadas sin apenas darte cuenta de que está ahí.

Esta es, precisamente, una de las ventajas de que te lo instale y lo cuide la misma empresa que conoce tu caldera: todo queda en las mismas manos, revisado en conjunto, sin que tengas que ir llamando a uno para el sol y a otro para la calefacción.

Qué instalamos en Mantenimientos Morán

Nuestra especialidad es el calor y el agua caliente de tu casa: las calderas, la calefacción y todo lo que tiene que ver con que abras el grifo y salga agua caliente. Por eso, dentro del mundo solar, nuestra especialidad son las placas solares térmicas, esas que se integran con tu caldera para darte agua caliente y apoyo a la calefacción aprovechando el sol.

Es lo que mejor sabemos hacer y donde más valor te podemos aportar, porque no se trata solo de poner unos paneles en el tejado, sino de conectarlos bien con tu instalación de calefacción para que todo funcione como un conjunto eficiente y sin sustos. Ese conocimiento de la caldera y del circuito de agua, que tenemos de sobra, es justo lo que marca la diferencia entre una instalación que rinde y una que da problemas.

Si estás pensando en aprovechar el sol para tu agua caliente y quieres que alguien de confianza te asesore sin líos, echa un vistazo a nuestro servicio.

Nos acercamos a tu casa, en Ponferrada o en cualquier pueblo de la comarca, valoramos tu instalación y te preparamos un presupuesto sin compromiso.

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